Los Inicios de Alexander McQueen
Lee Alexander McQueen nació en 1969 en Londres. Su talento se manifestó desde muy joven, cuando comenzó a confeccionar vestidos para sus hermanas. Estudió en la prestigiosa Central Saint Martins, donde presentó una colección de graduación que llamó la atención de la estilista Isabella Blow, quien se convirtió en su mentora y compró toda la colección.
En 1992, McQueen fundó su propia marca y rápidamente se ganó la reputación de ser un diseñador transgresor y visionario. Su enfoque se caracterizaba por el dominio técnico de la sastrería, una estética teatral y la capacidad de contar historias a través de la moda.
“El mundo necesita fantasía, no realidad. Ya tenemos suficiente realidad hoy”.
Las Mejores Colecciones de Alexander McQueen: Teatro, Arte y Provocación
Cada desfile de Alexander McQueen era un espectáculo que combinaba arte, moda y performance. Su habilidad para evocar emociones e incomodar a la vez lo convirtió en un maestro del storytelling visual. A continuación, exploramos sus colecciones más emblemáticas
Alexander McQueen Otoño/Invierno 1995 – “Highland Rape”
Esta colección marcó un antes y un después en la carrera de McQueen. Aunque fue controversial por su nombre y estética, «Highland Rape» no trataba de glorificar la violencia, sino de abordar la historia de la opresión de Escocia por parte de Inglaterra. Los vestidos rasgados, las telas tartán y los modelos caminando con una mezcla de vulnerabilidad y fuerza provocaron un intenso debate, pero también consolidaron a McQueen como un narrador visual incomparable.
Alexander McQueen Otoño/Invierno 1996
En esta colección, McQueen continuó explorando temas de oscuridad y belleza. Los cortes precisos y las siluetas dramáticas mostraron su dominio técnico y su habilidad para fusionar lo gótico con lo glamoroso.
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Otoño/Invierno 1998, «Joan»
Esta pasarela presentó piezas que desafiaron las convenciones de la moda de la época. McQueen utilizó materiales innovadores y una puesta en escena que evocaba emociones intensas, demostrando su capacidad para transformar la moda en arte.Canalizando la trágica figura feminista de la historia, Juana de Arco, «Juana» contó una historia de fuerza, martirio y el Viejo Mundo. Los elementos básicos de la colección incluyeron mallas inspiradas en la cota de malla, trajes estampados con imágenes de Romanov, frentes alargadas al estilo de la reina Isabel I y deslumbrantes lentes de contacto rojos. Como muchas de sus colecciones incorporaron un elemento natural, «Joan» terminó con un anillo de fuego que rodeaba un modelo.
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Alexander McQueen Primavera/Verano 1998
Con esta colección, McQueen comenzó a incorporar elementos tecnológicos en sus desfiles. La pasarela se llenó de dramatismo y un toque futurista que presagiaba su deseo de explorar nuevos horizontes creativos.
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Primavera/Verano 1999, «No. 13»
Uno de los momentos más memorables en la historia de la moda ocurrió en esta pasarela. La supermodelo Shalom Harlow, vestida con un vestido blanco, fue rociada con pintura por dos brazos robóticos en el escenario. Este acto simbólico exploró la relación entre el arte, la tecnología y la moda, dejando una impresión indeleble en la industria. Una colección aparentemente monocromática con vestidos de malla, ceñido satén gris y delicados bordados pronto se convirtió en un espectáculo tecnológico al final del espectáculo. El vestido blanco sin tirantes de la modelo Shalom Harlow, que giraba sobre un torniquete, fue rociado con pintura por robots que se activaron al final de la colección.
Primavera/Verano 2001, «Voss»
En el umbral del nuevo milenio, McQueen presentó una colección que combinaba nostalgia y modernidad. Kate Moss, una de las musas del diseñador, brilló en esta pasarela que mezclaba elementos románticos con un toque oscuro característico de McQueen. En un verdadero arte escénico, «Voss» tenía modelos atrapados en una caja de vidrio mientras el público observaba desde afuera. Algunos looks recordaban la estética gótica y otros recordaban la ropa de hospital, pero el espectáculo en general fue extrañamente etéreo; especialmente cuando Moss abrió caprichosamente el espectáculo
La Marca Alexander McQueen Hoy
Aunque Alexander McQueen falleció en 2010, su legado continúa bajo la dirección creativa de Sarah Burton. La marca sigue siendo un referente de innovación y excelencia, manteniendo el espíritu audaz y disruptivo que definió al diseñador.
Alexander McQueen no solo cambió las reglas del juego en la moda; las reescribió por completo. Desde «Highland Rape» hasta sus icónicas colaboraciones con modelos como Shalom Harlow y Kate Moss, McQueen creó un universo donde la moda, el arte y la emoción convergían de manera única. Su legado sigue vivo, recordándonos que la moda puede ser mucho más que ropa: es una forma de contar historias.