Todos lo sabemos: el street style de Copenhague no es solo ropa, es actitud. En los últimos años, la ciudad se convirtió en un punto de referencia real no aspiracional de cómo se viste la gente cool en su vida diaria. Nada se siente forzado, nada grita. Todo fluye.
Esta temporada, las calles nos hablaron claro. Estas son las tendencias clave que vimos una y otra vez, llevadas con naturalidad, personalidad y ese effortless escandinavo que tanto nos obsesiona.
Baby blue everywhere
Si hay un color que dominó Copenhague, fue el baby blue. Suave, limpio y calmado, apareció en abrigos, knitwear, camisas oversized y hasta accesorios. Lo interesante no es solo el color, sino cómo se usa: mezclado con grises, blancos, denim o incluso tonos tierra. Es el azul de los días fríos pero luminosos, el que se siente fresco sin ser infantil. Muy CPH.
Funnel neck: el cuello que manda
El funnel neck se consolidó como uno de los favoritos del street style. Abrigos, chaquetas y sweaters con cuellos altos estructurados que enmarcan el rostro y elevan cualquier look sin necesidad de más. Es práctico, elegante y perfecto para el clima. Funcional, pero con intención, exactamente lo que define la estética danesa.
Maxi sunglasses: actitud ante todo
Las gafas XL fueron el accesorio estrella. Grandes, oscuras, con marcos fuertes que casi funcionan como statement piece. En Copenhague, las sunglasses no son solo para el sol: son parte del look, del mood, de la energía. Te las pones y automáticamente caminas distinto.
Tucked trousers
Los pantalones metidos dentro de botas o calcetas volvieron con fuerza. Puede sonar arriesgado, pero en Copenhague se ve natural. Wide trousers, denim recto o sastrería relajada, todo se vale mientras el styling esté bien pensado. Es un detalle pequeño que transforma el look y le da ese aire cool, como si no te hubiera costado nada decidirlo (aunque sí).
Check vibes: el estampado que no se va
El estampado cuadriculado sigue siendo un clásico infalible, pero esta vez lo vimos más relajado y urbano. Abrigos, blazers, pantalones y faldas en checks suaves, mezclados con piezas básicas. No es el plaid rígido de oficina, es uno más vivido, más daily, más real. Ideal para jugar con capas y texturas.
Pillbox hats: el toque inesperado
Sí, los pillbox hats aparecieron y nos sorprendieron. Clásicos, estructurados, casi vintage, pero llevados de una forma muy actual. Combinados con abrigos oversized, sastrería relajada o incluso looks más casuales. Son ese detalle inesperado que eleva todo sin verse disfraz.
Copenhague lo vuelve a hacer
Lo que hace especial al street style de Copenhagen Fashion Week no son solo las tendencias, sino cómo se viven. Nada parece sacado de una vitrina, todo se siente usado, pensado para caminar, para el frío, para el día a día.
Moda que se mueve contigo. Moda que no compite, acompaña. Y sí, moda que da ganas de copiar pero a tu manera. Porque al final, ese es el verdadero lujo.




