El sábado por la noche asistimos a uno de esos desfiles que te recuerdan por qué la moda es mucho más que ropa: es narrativa, es visión y es riesgo. La Universidad Creativa presentó LUMEN.exe, una pasarela que desde el nombre ya anticipaba una estética futurista, virtual y casi inmersiva… y cumplió.
Desde que llegamos, se sentía la emoción en el aire. Veníamos semanas hablando del show, preguntándonos qué iban a presentar los estudiantes, qué mundos iban a construir y qué tan lejos iban a llevar sus ideas. Y la verdad: superaron todas las expectativas.
Cuando inició el desfile, nos encontramos con un abanico de propuestas completamente distintas entre sí, pero igual de auténticas y bien ejecutadas. Había de todo:
•estéticas tropicales reinterpretadas,
•visiones futuristas con guiños a la realidad virtual,
•paletas vibrantes y otras completamente minimalistas,
•texturas inesperadas,
•y siluetas que mezclaban lo artesanal con lo experimental.
Era emocionante ver cómo cada estudiante construyó un universo propio y lo defendió con seguridad en pasarela.
Algo que llamó muchísimo la atención fue el nivel técnico. Cada pieza mostraba patronaje sólido, construcción limpia y un entendimiento claro del cuerpo, el volumen y la propuesta conceptual. No era solo creatividad: era creatividad bien ejecutada.
A medida que avanzaba el show, cada estudiante presentaba dos o tres looks, suficientes para entender que no eran piezas sueltas, sino fragmentos de un relato. Cada mini-colección tenía un hilo conductor evidente, una coherencia estética y una intención narrativa muy bien lograda.
Era muy fácil identificar quién era quién: cada diseñador dejó su sello.
Colores, formas nuevas, texturas arriesgadas, técnicas avanzadas… LUMEN.EXE fue un recordatorio de que en Costa Rica hay talento, visión y creatividad.
Y si esto es el trabajo estudiantil, no podemos esperar a ver lo que harán en la industria.
La moda es un lenguaje, y este desfile habló claro:
el futuro creativo del país está más vivo que nunca.




