Un desfile lleno de glamour y sofisticación
El desfile de Fendi en la Semana de la Moda de Milán, presentando su colección otoño-invierno, estuvo marcado por el glamour que caracteriza el ADN de la marca. Las prendas, con elegantes pliegues, sofisticadas transparencias, pedrería deslumbrante, grandes proporciones y botas altas, complementaron perfectamente la propuesta de la firma.
Fotografía: Cortesía.
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Un homenaje al centenario de la firma
Sin embargo, más allá de las impresionantes piezas sobre la pasarela, fue la presencia de Sarah Jessica Parker lo que capturó la atención del público. La actriz, convertida nuevamente en Carrie Bradshaw, lució su icónica baguette, rindiendo homenaje al centenario de la prestigiosa firma italiana. Con un atuendo discreto pero elegante, disfrutó de un desfile que celebraba el talento y la trayectoria de Silvia Venturini Fendi.
Fotografía: Cortesía.
Modelos icónicas y un final memorable
Modelos de la talla de Adriana Lima, Alex Consani, Carolyn Murphy y Penelope Tree se pavonearon con las fabulosas piezas de la colección. El espectáculo culminó con una gran ovación, y el backstage reflejaba la emoción de un evento que celebraba la vida y el legado de Fendi en la industria de la moda.
Fotografía: Cortesía.
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Sarah Jessica Parker, un ícono de Fendi
Sarah Jessica Parker siempre será parte del corazón de Fendi, representando el estilo único que Carrie Bradshaw personificaba en sus icónicas prendas de la marca. Su presencia en este desfile no solo evocó la sofisticación y creatividad de la marca, sino también la importancia de cada detalle que la firma ha dejado en la industria. Una década de lujo y distinción que, al verla nuevamente con su baguette, nos hizo recordar la famosa frase: “Esto no es una bolsa, es una baguette”.
Fotografía: Cortesía.