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El primer día de Bogotá Fashion Week nos dejó claro algo: la moda latinoamericana está encontrando maneras cada vez más interesantes de contar historias.

Desde propuestas resort sofisticadas, hasta colecciones que jugaron con la nostalgia, la naturaleza, el tailoring y lo futurista, las pasarelas del día uno nos llevaron por distintos universos, cada uno con una identidad completamente marcada.

Vimos marcas que apostaron por el detalle artesanal, otras por siluetas perfectamente construidas y algunas que lograron transportarnos emocionalmente a través del styling, los colores y hasta la puesta en escena.

Y eso fue justamente lo más interesante del día: no se sintió como una serie de desfiles aislados, sino como distintas formas de entender y expresar la moda desde Latinoamérica.

Luego vimos la pasarela de Ayré, con una propuesta completamente veraniega pero desde un lado mucho más sofisticado y elevado, muy estilo resort.

Vestidos de baño, salidas de playa y vestidos listos para una fiesta convivían dentro de una colección muy bien curada, que iba desde tonos terrosos hasta llegar a un cierre lleno de rojo intenso.

Pero definitivamente, lo que más nos llamó la atención fue el uso de mostacillas. Habían tops, vestidos de baño e incluso vestidos estilo cóctel completamente trabajados con esta técnica, algo que terminó dándole muchísima identidad y esencia a toda la colección. Los brillos, las texturas y el styling lograron construir una propuesta coherente de inicio a fin.

Más adelante llegó Bahía María, con una colección mucho más suave y delicada.

Flores, específicamente margaritas, dominaron la propuesta y honestamente la colección se sentía como si oliera a manzanilla.

Los tonos blancos, amarillos, verdes y algunos acentos en negro crearon una armonía muy bonita entre todas las piezas, mientras que el styling reforzaba completamente esa sensación de paz, suavidad y seguridad femenina que la marca quería transmitir.

Y claramente, la aparición de Meme Cure para cerrar la pasarela terminó de elevar el momento.