Si algo define al street style londinense es su capacidad de mezclar tradición, irreverencia y experimentación sin esfuerzo. Durante London Fashion Week, las calles se convirtieron en una pasarela donde el pasado y el presente dialogan constantemente. Estas son las cinco tendencias clave que vimos repetirse entre insiders, editores y creativos.
Tartan
El tartán vuelve como un guiño directo a la herencia británica. Aparece en abrigos estructurados, faldas midi, pantalones sastre y capas inesperadas. Lejos de verse tradicional, se estiliza con siluetas modernas y combinaciones audaces, reafirmando que lo clásico también puede ser provocador.
Estampado floral
Los florales se alejaron de lo romántico para volverse más gráficos, oscuros y estructurados. Aparecieron en vestidos, tops y conjuntos completos, aportando un contraste interesante frente a looks más duros. En Londres, el floral no suaviza: provoca.
Leather
El cuero se impone como un esencial urbano. Desde trench coats y blazers hasta pantalones y total looks, el leather aparece en versiones pulidas y otras más crudas. Negro, marrón y finishes envejecidos dominan, reforzando el lado más edgy del street style londinense.
Faldas y vestidos estructurados
Las siluetas grandes y construidas tomaron protagonismo. Faldas amplias, vestidos con volumen y formas arquitectónicas marcaron una clara intención: vestir el cuerpo desde la estructura. Estas piezas aportan dramatismo y presencia, convirtiéndose en el centro del look.
Layering
El layering sigue siendo una firma del estilo británico. Camisas sobre polos, blazers bajo abrigos, bufandas, corbatas y diferentes largos conviviendo en un mismo outfit. Más que acumular capas, se trata de construir narrativa visual y personalidad a través del styling.
Londres no sigue tendencias: las reinterpreta. Su street style es un equilibrio entre herencia, experimentación y personalidad. Esta temporada, la ciudad reafirma que vestirse es construir identidad, capa por capa.




