Del 14 al 17 de abril, la moda no solo se presenta… se vive. Y esta vez, el escenario es Guadalajara.
Después de su anuncio en FITUR en Madrid, Volvo Fashion Week México llega a la capital tapatía con una propuesta que va más allá de las pasarelas: conectar la moda con la ciudad, el turismo y la identidad cultural.
Porque sí, la moda también mueve. Mueve ideas, personas y economías.
Guadalajara no es una elección al azar. Es una ciudad que respira diseño, creatividad y tradición, y que ahora se posiciona como uno de los puntos clave dentro de la industria en México.
Esta edición propone algo diferente: llevar la moda a espacios icónicos de la ciudad.
Desde el Edificio Arroniz hasta el Teatro Degollado, pasando por Midtown y la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, cada lugar se convierte en parte de la experiencia.
No es solo ver moda. Es recorrerla.
La agenda incluye doce presentaciones que reúnen distintas voces del diseño contemporáneo en México.
Firmas como Abel López, Benito Santos, Julia y Renata, Alfredo Martínez y Antonio Zaragoza de Liberal Youth Ministry forman parte de una programación que mezcla trayectorias consolidadas con nuevas perspectivas.
Una conversación entre lo que ya es y lo que viene.
Más allá de la ropa, esta edición busca posicionar a Jalisco como un destino creativo a nivel internacional.
La idea es clara: usar la moda como una plataforma para mostrar la identidad contemporánea del estado, impulsando al mismo tiempo el turismo y la economía creativa.
Porque cuando la moda se conecta con el lugar, la experiencia cambia.
Como aliado principal, Volvo refuerza una visión donde diseño, innovación y sostenibilidad pueden convivir.
La moda aquí no solo mira al presente, sino también hacia un futuro más consciente.
La llegada de Volvo Fashion Week México a Guadalajara es, en el fondo, una invitación:
a ver la moda desde otro lugar, a entender su impacto y a reconocer el talento que existe en la región.
Porque más que una semana de la moda, es un punto de encuentro entre creatividad, cultura y ciudad.
Y esto… apenas empieza.




