Anoche tuvimos el placer de asistir al desfile “MIROCA” de Mauricio Cruz, celebrado en el Parque La Libertad, Costa Rica. El evento, abierto al público, fue un gesto precioso tanto del diseñador como de los organizadores: un recordatorio de que la moda puede y debe ser accesible, cercana y compartida.
Considerado uno de los diseñadores nacionales más influyentes, Mauricio Cruz se ha convertido en un ícono indispensable de la moda costarricense. Admirado y querido por muchos, Mau continúa construyendo un lenguaje propio donde la excentricidad, femineidad y sostenibilidad se entrelazan de manera natural.
El desfile tomó lugar en el nuevo espacio de textiles del Parque La Libertad, un proyecto trabajado en conjunto especialmente para esta presentación. Tras recorrer la exposición, tomamos asiento y comenzó lo que todos esperábamos: ver cómo las obras de arte de Mauricio cobraban vida sobre la pasarela.
Uno de los momentos más memorables fue la apertura del show con Mariana Aragón, quien sorprendió con un look impecable, una caminata exquisita y una presencia escénica envolvente. La pasarela celebró la diversidad total: vimos modelos de todas las edades, cuerpos y rostros, mostrando que la moda real es inclusiva y versátil.
La sostenibilidad, pilar fundamental de Mau, quedó evidenciada en el uso impecable de materiales reciclados. Si nadie lo hubiese mencionado, jamás se habría notado: todo se integró armoniosamente, demostrando que la creatividad puede transformar lo simple en extraordinario.
La colección “Mi Roca” habla de los fundamentos esenciales, inspirándose en las mujeres de su familia y en los elementos más sólidos de la naturaleza: las rocas. Ellas representan esa base fuerte que sostiene, protege y permanece. Esto se reflejó en la paleta de colores cálidos y terrosos, con neutros, marrones, beiges y acentos de verde que daban vida a un universo orgánico y poderoso.
El show fue impecable de principio a fin. Pero la magia no terminó en la pasarela: los invitados también brillaron, luciendo looks que reflejaban su esencia personal, pero respetaban la estética de Mau, ese maximalismo elegante, sexy y armonioso que lo caracteriza.
En resumen: confección perfecta, narrativa coherente, propuesta clara y un mensaje poderoso.
Felicidades, Mau, por elevar la sostenibilidad a otro nivel y por seguir llevando el nombre de Costa Rica en alto.
Fotos por: Justin Montenegro



